La pintura electrostática y por aspersión son procesos de recubrimiento que protegen y mejoran la apariencia de piezas metálicas.
La pintura electrostática y por aspersión son procesos de recubrimiento que protegen y mejoran la apariencia de piezas metálicas. Ofrecen acabados uniformes, duraderos y resistentes al desgaste, la corrosión y factores ambientales.
En el caso de la pintura electrostática, se aplica carga eléctrica al recubrimiento para que se adhiera de manera uniforme a la superficie, seguido de un curado en horno. La aspersión, por su parte, utiliza pistolas de pulverización para aplicar pintura líquida, permitiendo cubrir superficies complejas con distintos tipos de acabados.
Capacidad:
Hasta 4 m x 2 m x 2.30 m